Independientemente de que guste más o menos, hay un conclusión incontestable de este Martes Santo al revés, con arranque en la Catedral y final en la Campana: se acabaron las entradas tardías de las hermandades, un mal que arrastraba esta jornada, amén de otros problemas de cruces o puntos conflictivos. El último paso, el de la Virgen del Dulce Nombre, posaba sus cuatro zancos en el interior de la parroquia de San Lorenzo a las 2.45 horas, cuando otros años se ha llegado a producir a las 4.00 o 4.20 horas. Por debajo de la barrera horaria de las 3.00 también se recogieron los palios del Cerro del Águila (2.40), San Benito (2.20) y Santa Cruz (1.30).

Con estos datos en la mano, el delegado del Martes Santo, Juan José Morillas, realizaba este miércoles un primer balance de cómo transcurrió la nueva configuración del día, que a más de uno desorientó en algún momento de la tarde. Aun así la primera valoración del Consejo es «muy positiva», ya que «se cumplieron estrictamente los horarios» con el nuevo sentido de la Carrera Oficial, dejando incluso tres minutos de adelanto al concluir la jornada en el palquillo de la Campana. Así, el palio de la dolorosa de San Lorenzo, la banda de la Oliva de Salteras y su fiscal de banda dejaban este punto final a las 00.42, cuando el horario oficial era a las 00.45 horas. Morillas ha subrayado «el gran esfuerzo» que realizaron las ocho hermandades y sus diputados mayores de gobierno. También «la gran satisfacción» de los hermanos mayores porque «se ha puesto en marcha el acuerdo, que no fácilmente se ha tomado y que ha resultado muy positivo».

Entre las bonanzas de su aplicación, el representante del Martes Santo enumeró que se ha quitado «un punto muy conflictivo, como la Alfalfa». Frente a las críticas recibidas por el esfuerzo que hizo el cuerpo de nazarenos de San Esteban comprimiéndose entre Cuna y San Pedro para dejar paso al Dulce Nombre y Los Javieres respectivamente, Morillas aseguró que «no tiene nada que ver la comparativa con la Alfalfa», recordando además que esto estaba contemplado. «Es normal y tiene que hacerse absolutamente. El conflicto de la Alfalfa era un problema muy serio de público. Quien lo ha criticado es que no conocía el acuerdo». Igualmente, resaltó la recuperación de recorridos, la Candelaria de día por los Jardines de Murillo, «que ha permitido la salida de hermanos veteranos»; o «el aumento de un 10 por ciento en el cuerpo de nazarenos de la corporación de Los Javieres».

Ante la pregunta de si podría ser una solución extrapolable a otros días de la Semana Santa, de momento se impone la cautela en la respuesta. «En principio hay que evaluar y estudiar estos resultados en la remodelación general de la Semana Santa prevista para el año que viene», dijo Morillas.

Por su parte, el hermano mayor de San Esteban incidió en que «los objetivos generales se han cumplido» y «el resultado ha quedado a vista de todos». Jesús Bustamante se mostró partidario de repetir aunque «aún queda mucho tiempo de aquí a 2019». Eso sí, reconoció que «tenemos 365 días por delante para mejorar todo lo que se haya hecho y también la propuesta que se haga desde el propio Consejo».

En esta misma línea, los cofrades de San Lorenzo confesaron que «aún es pronto para conclusiones». Como primera impresión, su hermano mayor del Dulce Nombre, Manuel Casal, destacó que los cambios han sido «beneficiosos» al adelantar la entrada de la cofradía en el templo. Como recordó, en algunos años se había llegado a retrasar hasta alcanzar «las 4.20 horas del Miércoles Santo».

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