La calle Relator es una de las más conocidas de la zona norte del casco antiguo de Sevilla. En total, 400 metros de adoquín que conectan la Alameda de Hércules con la Plaza del Pumarejo, cruzando perpendicularmente la calle Feria. Hoy día es impensable hablar del barrio del Pumarejo sin mencionar Relator. Sin embargo, no siempre se llamó así.

En este sentido, el tramo inicial –que comienza en la Alameda– se llamaba Honda. Según el cronista Félix González de León, y tomando como referencia el plano de Pablo de Olavide de 1771, el nombre hacía referencia a la hondonada que en ese punto tenía la calle y que servía para el desagüe de las aguas que constantemente inundaban la Alameda. La calle Honda llegaba a lo que hoy es Señor de la Sentencia, antigua calle Escuderos. Desde este punto hasta el Pumarejo, la vía recibía el nombre de San Basilio, en honor al convento que en ese punto se levantó en 1593 y en el que se fundó la hermandad de la Macarena en 1595. Aquí se fusionaron las hermandades de la Cena, Humildad y Paciencia y la Virgen del Subterráneo y, además, fue residencia de La Lanzada por un tiempo. El convento desapareció en 1835.

Pero Relator no solo es la denominación de una calle con solera, sino que es el nombre que recibe la figura secundaria que se sitúa a la izquierda del Señor de la Sentencia y que da lectura a la injusta condena de Jesucristo ante la atenta mirada de un soldado romano y un sayón judío. Por su parte, Claudia Prócula suplica a Poncio Pilatos que salve al Nazareno mientras el gobernador romano en Galilea se lava las manos para desentenderse de aquella situación. En Derecho, relator es el funcionario de algunos tribunales superiores de justicia cuyo cometido es realizar la relación de los expedientes judiciales ante los organismos jurisdiccionales. En otras palabras, es el encargado de dar a conocer a los jueces el contenido de los expedientes judiciales.

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