La jornada más conflictiva de la Semana Santa de Sevilla admite, precisamente por esa razón, pocas recomendaciones más allá de lo que cada cual determine hacer según sus gustos y prioridades. Este año, no obstante, hay varias novedades muy, muy suculentas, que conviene destacar para que los sevillanos y forasteros que quieran disfrutar de la noche de procesiones las tengan en cuenta. De entre todas, hay tres especialmente notables.

La primera, que además es la que más polvareda lleva levantada desde que se conoció, es el cambio de la salida e itinerario de ida de la Hermandad del Calvario, que tras medio siglo mal contado vuelve a poner la cruz de guía en la calle por la puerta principal de la Magdalena (que no es la que mira a la plaza, sino la que está a los pies de la nave y da a la calle Cristo del Calvario precisamente), y a partir de ahí cambia por completo su recorrido hasta la embocadura de la Carrera Oficial. Esto, que se hizo para facilitar la fluidez con la llegada desde Reyes Católicos de la Esperanza de Triana (que sigue por su mismo camino de siempre), y que provocó el malestar y la protesta de la Junta de Gobierno de la corporación afectada, producirá a cambio como ganancia estética la de poder apreciar la procesión por un ramillete de calles de altísimo voltaje sentimental para los cofrades sevillanos: Canalejas, Gravina, Pedro del Toro, Miguel de Carvajal, Plaza del Museo y Alfonso XII. Sin la menor duda, esta parte del recorrido será uno de los grandes polos de atracción de público de la noche. Dicho sea como motivo de estímulo… o de disuasión.

La Macarena, en vez de mantener el rumbo por el Salvador, Cuna, Laraña y la Encarnación, al salir de Álvarez Quintero tira este año a la derecha por la Cuesta del Rosario para proseguir por Jesús de las Tres Caídas, La Alfalfa, Odreros, Boteros, Sales y Ferré y lado izquierdo de la Plaza del Cristo de Burgos. Y todo este entramado de calles cabe suponer que estará de bote en bote de cofrades deseosos de asistir a la novedad.

También será así en la calle Matahacas, recién reurbanizada, cuando la de Los Gitanos enfile por allí a la ida, al poco de salir de su templo, para continuar por la Plaza de San Román, Peñuelas, Doña María Coronel y las Dueñas.

Por lo demás, lo que cabe esperar de las autoridades y del público en general es que todo se desenvuelva del modo apacible con que Sevilla tenía la costumbre de vivir su noche más grande. Para quienes opten por quedarse en casa, además de El Correo TV tendrán la opción de levantarse temprano y disfrutar las horas de sol de esta jornada viendo La Macarena, Los Gitanos o la Esperanza de Triana de vuelta a casa.

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