La Virgen de los Dolores de la hermandad del Cerro del Águila saldrá en procesión extraordinaria por las calles de su barrio el próximo 15 de septiembre como culmen a los actos conmemorativos del 75 aniversario de la fundación de la parroquia cerreña (1943-2018). El anuncio de esta noticia ha sido la gratísima sorpresa que el arzobispo de Sevilla, Juan José Asenjo, tenía reservada a los fieles que este viernes han acudido en la parroquia del Cerro a la misa estacional de acción de gracias que ha servido para abrir la celebración de esta efeméride.

A la conclusión de su homilía, Asenjo compartió con los fieles que abarrotaban la iglesia que esta semana ha autorizado, «a instancias de la parroquia», una procesión solemne de la titular del templo «por motivos pastorales y también apostólicos». «Vuestra Virgen va a salir por vuestras calles para bendecir vuestros hogares, a vuestros ancianos y a vuestros niños», un anuncio que fue recibido con una ovación cerrada por los fieles. El arzobispo también avanzó que pedirá al Papa Francisco una bendición especial para esta parroquia. «Pediré al Señor para que esta parroquia sea una comunidad unida, fraterna, orante, fervorosa y apostólica».

La solicitud de esta salida extraordinaria de la dolorosa de Sebastián Santos, faro devocional de los habitantes del barrio, ha partido de la propia parroquia, fundada tal día como este viernes, 2 de febrero, del año 1943 mediante un decreto del cardenal Segura y Sáenz, siendo intitulada ya desde entonces con el nombre de Nuestra Señora de los Dolores.

La fecha elegida para la procesión de la titular de la parroquia es la del próximo 15 de septiembre, sábado, festividad de la Virgen de los Dolores. Se trata además de una fecha de especial significación para los hermanos del Cerro y los feligreses del barrio, toda vez que el 15 de septiembre de 2002, en el transcurso de una ceremonia presidida por fray Carlos Amigo Vallejo, arzobispo emérito de Sevilla, tenía lugar la dedicación del nuevo templo parroquial y la coronación canónica de la Virgen de los Dolores.

La intención del párroco, Alberto Tena, y de la hermadad del Cerro, que encabeza como hermano mayor José de Anca, es que la procesión de la Virgen de los Dolores discurra por aquellas calles del barrio que la cofradía no transita el Martes Santo, especialmente por el entramado del núcleo poblacional más cercano a Su Eminencia.

Más alla de la salida que protagonizó el 15 de septiembre de 2002 con motivo de su coronación canónica, la última ocasión en que la Virgen de los Dolores salió en procesión extraordinaria fue en el año 1995. En aquella ocasión la dolorosa del Cerro procesionó por las calles de su barrio en conmemoración del cincuentenario fundacional de la hermandad sacramental (1945-1995). La del próximo mes de septiembre será una procesión parroquial y el paso de la Virgen estará acompañado únicamente de un breve cortejo litúrgico.

Segregada de la de San Bernardo, de la que distaba unos tres kilómetros, la parroquia del Cerro fue erigida en 1943 para ofrecer la conveniente asistencia espiritual a los más de once mil fieles que por aquel entonces habitaban este nuevo barrio de Sevilla formado más allá del Tamarguillo.

La primera sede parroquial, asistida en sus orígenes por los «cardiomarianos» del Inmaculado Corazón de María, se estableció en una antigua capilla levantada en la avenida de Hytasa y bendecida el 6 de junio de 1926.

No sería hasta el año 1953 cuando, tras diez años de funcionamiento, la parroquia trasladó su sede al templo construido ya en el interior del barrio, en la calle Afán de Ribera, un bello edificio diseñado por Aurelio Gómez Millán y que desgraciadamente hubo que derribar en 1996 debido a los graves problemas arquitectónicos que padecía. Finalmente, en septiembre de 2002, se bendecía el actual templo parroquial.

A lo largo de su historia, sólo siete sacerdotes han estado al frente de esta parroquia. El actual, Alberto Tena, fue nombrado párroco en febrero de 1979, después de casi ocho años como coadjutor, y es, con diferencia, el de más dilatada trayectoria a su cargo. Si hay algo que diferencie a la feligresía del Cerro, dice, es su identidad como «pueblo», un rasgo heredado de aquellos primeros pobladores que, provenientes de la Sierra Norte de Sevilla y del sur de Badajoz, llegaron a principios de los años veinte del pasado siglo a esta zona extramuros de la capital al calor de las oportunidades laborales que brindó la Exposición de 1929.

Tena no duda en reconocer que la vida diaria de los habitantes del Cerro gira en torno a la Virgen de los Dolores, «pilar fundamental del barrio y su principal seña de identidad». ~

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