Fuente: Hermandad de La Hiniesta

Hoy se celebra la festividad de SAN JUAN DE ÁVILA (1499-1569), Patrono del Clero Secular de España, Presbítero y Doctor de la Iglesia.
JUAN DE ÁVILA nació el día de la Epifanía, 6 de enero, en Almódovar del Campo (Ciudad Real) en el seno de una familia acomodada y de profundos valores religiosos que transmitieron al joven Juan desde su infancia. Tras un breve paso por Salamanca, aconsejado por un religioso franciscano, marchará a estudiar artes y teología a Alcalá de Henares, comienza entonces a destacar por su gran valía intelectual, entrando en contacto con las corrientes reformistas del momento a través de las diversas escuelas teológicas y filosóficas.
Juan fue ordenado sacerdote en 1526, y trasladado a Sevilla. A la espera de partir de misionero, se entregó de lleno al ministerio sacerdotal, en compañía de su compañero de estudios en Alcalá el venerable Fernando de Contreras. Ambos vivían pobremente, entregados a una vida de oración y sacrificio,  de asistencia a los pobres, de enseñanza del catecismo. Recorrió diversas diócesis del sur de España, e incluso fue procesado por la Inquisición salvándose de forma de un castigo seguro gracias a su  sinceridad, claridad y humildad, y un profundo amor a la Iglesia y a su verdad.
La  definición que mejor cuadra a Juan de Ávila es la de predicador. Éste es precisamente el epitafio que aparece en su sepulcro: “mesor eram”. El centro de su mensaje era Cristo crucificado, siendo fiel discípulo de san Pablo. Predicaba tanto en las iglesias como incluso en las calles. Sus palabras iban directamente a provocar la conversión, la limpieza de corazón. El contenido de su predicación era siempre profundo y  precedido de una intensa oración. Cuando le preguntaban qué había que hacer para predicar bien, respondía: “amar mucho a Dios”.

 En 1623 se instruyó en la archidiócesis de Toledo su Causa de canonización. El papa Benedicto XIV aprobó y elogió su doctrina y escritos en 1742. El 4 de abril de 1894 León XIII lo beatificó. En 1946 fue nombrado patrono del clero secular de España por Pío XII y Pablo VI lo canonizó el 31 de mayo de 1970. Fue proclamado Doctor de la Iglesia el 7 de octubre de 2012 por el papa Benedicto XVI.