A vuela pluma, parecería una acepción más propia de un diccionario rociero que de un glosario de términos cofrades. En este capítulo no hacemos referencia al peregrino que acude a la romería de una sagrada imagen. También podría encajar la definición en las páginas dedicadas al Corpus Christi pues, junto a la juncia, el romero constituye uno de los elementos característicos del exorno floral de buena parte del centro de la ciudad. Ambos elementos forman una singular alfombra en aquellas calles por las que discurre la procesión y pasa la Custodia de Arfe con el Santísimo.

Si uno introduce este vocablo en uno de los buscadores más famosos de internet acompañado de las palabras «Semana Santa», en las primeras referencias figuran dos ilustres pregoneros que se pusieron delante del atril del Teatro de la Maestranza: Joaquín Caro Romero, poeta sevillano, que fue el encargado de exaltar la Semana Santa en el año 2000 y Fernando Cano Romero, que pronunció el pregón 11 años más tarde.

El romero tiene un protagonismo destacado el Domingo de Resurrección cuando copa la atención que una semana antes, el domingo de Ramos, acaparaba las palmas y las ramas de olivo. Algunas solapas de los trajes de chaqueta se llenan de romero en el barrio del Arenal y su uso prolifera cuanto más cerca esté uno del coso taurino baratillero.

Este arbusto de la familia de las labiadas, con tallos ramosos de un metro aproximadamente de altura, hojas opuestas y lineales, verdes por el haz y blanquecinas por el envés y de olor muy aromático e inconfundible se asocia al famoso torero de Camas. Curro Romero está muy vinculado a la hermandad de Los Gitanos. Y también en esta corporación de la Madrugá, el romero tiene su particular protagonismo, como lo tiene la canela y el clavo.

El romero aparece en el paso de Nuestro Padre Jesús de la Salud. Quizá pase desapercibido porque no forma parte del monte de flores sobre el que se sitúa la imagen de Fernández-Andes; tampoco va en el friso del canasto. El lugar que se reserva para esta planta aromática es el soporte que sujeta la cruz del Señor, junto a los dos pequeños ángeles que cargan con su peso y que están situados en la trasera del paso.

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