No por popular, conocido o común, esta guía cofrade no debe hacerse eco de términos perfectamente implantados y extendidos en nuestro vocabulario cofrade. No obstante, no por populares son siempre bien usadas determinadas palabras. Un ejemplo de esto lo encontramos en: Mantilla. Y es que, con este concepto no nos debemos referir a un tejido de encaje. La mantilla se refiere al tocado con el que la mujer cubre su cabeza el Jueves o el Viernes Santo en Sevilla. El tocado suele estar confeccionado en encaje aunque el tejido puede variar mucho. Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua puede ser hasta de lana, aunque eso en Sevilla está descartado.

En la capital hispalense, la mantilla más común es la de velo de toalla, blonda o chantilly. No obstante, las de chantilly suelen ser de imitación porque la fabricación de este tul ya casi ha desaparecido.

Sabemos también que, en nuestra ciudad, la mantilla usada en Semana Santa es la negra. La blanca se deja para otro tipo de eventos, normalmente, más festivos. No obstante, fruto de la ignorancia, seguro que todos los que leen esta página han visto, en alguna ocasión, a algún turista extranjero con una mantilla blanca un Jueves Santo. Precisamente para evitar esto hay que darle a cada prenda la importancia que tiene. Así se evitará hacer el ridículo en una ciudad dónde el peso de las tradiciones es muy importante.

Vestirse de mantilla no solo implica colocarse la peina y el tocado, encierra en sí muchos más rituales entre los que se encuentra la combinación de ésta con un vestido negro por debajo de la rodilla y poco escote, la utilización de medias negras tupidas y, también, el uso de zapatos de tacón del mismo color. Es el Jueves Santo cuando más mantillas se ven en nuestra ciudad. ~

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