El argot cofrade no se queda al margen de la polisemia. Efectivamente, los cofrades utilizamos muchas palabras polisémicas que, dependiendo de a lo que nos refiramos, significan una cosa u otra. Un claro ejemplo lo tenemos en la palabra que hoy se trae hasta la guía cofrade de El Correo de Andalucía: Caídas.

Así, si hablamos de ellas haciendo mención a un elemento del palio, nos estamos refiriendo a las bambalinas, como también suelen llamarse. Las puede haber de distinto tipo. Si son rectas se llama palio de cajón. También están los palios de figura. Esto es cuando las caídas se rematan por arriba y por abajo con formas y la parte más extensa de la misma coincide en el centro entre cada dos varales. Esto facilita el movimiento de las caídas y aporta identidad a la hermandad en cuestión. Así, las caídas o bambalinas determinan el sonido del palio en la calle.

En Sevilla destacan muchas caídas de los palios. Así, por ejemplo, las caídas del paso de la Esperanza de Triana llaman la atención porque son más largas que las habituales, lo cual aporta una seña muy característica a la hermandad del arrabal. También eran muy particulares las caídas del antiguo palio de la Virgen del Sol, del barrio del Plantinar. Estas no estaban bordadas ni tampoco eran lisas sino que estaban pintadas. No obstante, la hermandad decidió hace unos años sustituirlas por otras más clásicas, bordadas en oro. Hay quien, en el mundo cofrade, no aceptó de muy buen grado esta decisión.

Pero no solo hablamos de caídas para referirnos a esta parte del palio. La palabra también se puede usar para hacer alusión a una parte fundamental en los mantos de las vírgenes. Así estamos haciendo mención a la parte de manto que sobra desde el final del pollero cae hacia el suelo y también a los filos laterales a la imagen.

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