El blandón es un candelero de gran tamaño y altura que se utiliza para sostener un cirio muy grueso, llamado hachón –término que hemos abordado en esta guía cofrade–. En diversas localidades de España se conoce con ese nombre a los candeleros de gran tamaño realizados en metal plateado y que llevan al hombro determinados nazarenos durante la estación de penitencia, bien delante del paso o en otro lugar de preferencia, como en la cruz de guía. Es el caso de muchos puntos de la Semana Santa de Castilla y León y de Aragón.

Esos blandones, en Sevilla, reciben el nombre de ciriales y, el uso de ese término queda reservado, en el orbe cofrade, para los candeleros de madera y acabados en una tonalidad dorada. Con asiduidad, se colocan de forma simétrica a los pies de los escalones que conducen al ábside o al retablo principal.

En los cultos internos de las hermandades –quinarios, triduos o funciones principales de instituto– el número de blandones prolifera y son el complemento perfecto a los candeleros de orfebrería que componen esas auténticas y efímeras cascadas de vela.

Pero sin duda, cuando cobran más protagonismo son en aquellos cultos con un marcado tinte fúnebre, como el besapiés a un Cristo yacente o el besamanos a una Piedad que tiene entre sus brazos el cuerpo inerte de su Hijo. En estos casos, la tenue luz proporcionada por esas cuatro velas de elevada altura y diámetro considerable así como la oscuridad del templo crean una atmósfera luctuosa y solemne al mismo tiempo.

Cuando llega la Semana Santa, los blandones, que destacan por tener una gran altura incluso antes de tener la vela, se suelen colocar en las esquinas de los pasos con un doble motivo: por un lado, alumbrar a las sagradas imágenes y, por otro, como soporte del grueso cordón que rodea todo el perímetro de la parihuela con un claro fin disuasorio: evitar que el público se aproxime en exceso al canasto de los pasos y se deteriore el dorado de los respiraderos, se rompa alguna imagen policromada o se desprendan las flores que exornan el conjunto y dispuestas con primor para la estación de penitencia.

Lo blandones son elementos que forman parte de la imagen diaria de una capilla o parroquia, tienen un estilo basado en el barroco y la pátina dorada es probable que aparezca en un tono mate como testigo mudo de un largo periodo de tiempo.

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