El Ayuntamiento sigue trabajando para que esta Semana Santa sea la que cuente con más medios para garantizar la seguridad de los sevillanos y de las cofradías. Faltan menos de 40 días para que eche andar la Semana Santa de 2018 y los responsables municipales tienen muy claro que no debe escatimarse en medios para garantizar la seguridad de las cofradías y los sevillanos. Desde el Cecop y el Consejo de Cofradías se ultiman los detalles de un plan que incluirá diferentes medidas para evitar que se repitan los sucesos del pasado año. Entre ellas, el Ayuntamiento obligará a determinados establecimientos hosteleros del centro a cerrar sus puertas en la Madrugá para evitar la venta de bebidas alcohólicas. Por el momento, se han detectado varias «zonas críticas» en las que, según confirmó el delegado de Seguridad, Movilidad y Fiestas Mayores, Juan Carlos Cabrera, se aplicará esta ley seca durante este año.

Por el momento, y aunque no se descarta ampliar la restricción a otras zonas, se verán afectados los bares que están ubicados en las proximidades del Arenal incluido todo el entorno de Reyes Católicos, la Alfalfa y las Setas de la Encarnación. Según el acuerdo al que se ha llegado con los hosteleros –pendiente aún de algunos flecos–, estos negocios adelantarán su hora de cierre de las tres a la una de la madrugada, de modo que permanecerán cerrados entre la una y las seis de la madrugada de este próximo Viernes Santo. Serán, por ahora, las únicas zonas de la ciudad a las que afecte la restricción aunque, según fuentes municipales, no se descarta la opción de que pudiera extenderse a otros lugares con gran afluencia de público. A quien no afectará será a los establecimientos hosteleros ubicados en el interior de la Carrera Oficial. Asimismo, y tal y como adelantó el propio delegado en la entrevista que concedió al programa Lo Hablamos de El Correo Televisión, la medida tampoco se aplicará el resto de días de la Semana Santa.

Ésta será solo una de las actuaciones que incorpore el plan de seguridad, del que ya se conocen la mayoría de los detalles, pero al que todavía se pueden sumar más medidas. De momento, Cabrera sí aclaró que habrá «elementos de seguridad desde la tecnología» entre los que destaca la instalación de un sistema de luces, «que permitirá pasar de luz tenue a blanca en solo unos segundos», un dispositivo de cámaras en los puntos con más frecuencia de paso que también permitirá conocer el número de personas que acceden a estas zonas, un sistema de comunicación interna con las hermandades, la reducción de más de 300 sillas en la calle Sierpes, así como del número de pases de acceso a las viviendas de la Carrera Oficial, y la bajada de la edad de acceso libre de los niños a esta zonas limitadas, que pasará de 6 a 3 años. De igual modo, confirmó esta Semana Santa se aforarán «los mismos cruces que el año pasado».

El delegado anunció estas medidas durante la entrega de diplomas a los 77 participantes en el Curso de Formador de Formadores en Técnicas de Autoprotección para Semana Santa, en la que también participó el subdelegado del Gobierno en Sevilla. Ricardo Gil-Toresano señaló que estas medidas permitirán «disfrutar de la fiesta en paz y seguridad». Por ello quiso lanzar un mensaje a los sevillanos, asegurando «que no se dejen amedrentar por nadie» y que deben estar «seguros y relajados». También lanzó un mensaje para quieran provocar aún tipo de incidentes, a los que llamó «los malos». Sobre ellos dijo que «siempre nos van a tener enfrente» y que «no van a conseguir su objetivo».

En la misma línea, el presidente del Consejo de Cofradías, Joaquín Sainz de la Maza, indicó que «la seguridad es innegociable» y que las hermandades deben dejarse aconsejar por expertos, «que son los que saben». Aún así, reconoció que se están «cumpliendo los deberes» tras los incidentes de la pasada Madrugá y que, en este sentido, las cofradías tienen que tener claro que «las calles no son solo para las hermandades», por lo que se antoja necesario garantizar y trabajar en la prevención de la seguridad. Pero «no solo en el caso de la Madruga», dijo Sainz de la Maza, ya que «hay días que potencialmente pueden ser más peligrosos».

Por el momento, y aunque no se descarta ampliar la restricción a otras zonas, se verán afectados los bares que están ubicados en las proximidades del Arenal incluido todo el entorno de Reyes Católicos, la Alfalfa y las Setas de la Encarnación. Según el acuerdo al que se ha llegado con los hosteleros –pendiente aún de algunos flecos–, estos negocios adelantarán su hora de cierre de las tres a la una de la madrugada, de modo que permanecerán cerrados entre la una y las seis de la madrugada de este próximo Viernes Santo. Serán, por ahora, las únicas zonas de la ciudad a las que afecte la restricción aunque, según fuentes municipales, no se descarta la opción de que pudiera extenderse a otros lugares con gran afluencia de público. A quien no afectará será a los establecimientos hosteleros ubicados en el interior de la Carrera Oficial. Asimismo, y tal y como adelantó el propio delegado en la entrevista que concedió al programa Lo Hablamos de El Correo Televisión, la medida tampoco se aplicará el resto de días de la Semana Santa.

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