¿Cuál es el tipo de faja más recomendable? ¿La tradicional de tela o la ortopédica? El Centro de Atención al Costalero se configurará también este año como «un punto de información» donde la gente del costal pueda conocer cuál es la mejor forma de desarrollar su trabajo en las trabajaderas, así como «el tratamiento más adecuado» tras el esfuerzo realizado durante la estación de penitencia.

Será la gran novedad de esta iniciativa pionera en la Semana Santa sevillana que desde hace 18 años promueve el Colegio de Fisioterapeutas de Andalucía, en colaboración con Clinni y la Fundación Morera y Vallejo, con el objetivo de «trabajar en la prevención y la educación en la salud, desde la conciencia de la condición física y ante un esfuerzo de la máxima exigencia» bajo los pasos. En este sentido, el Centro de Atención al Costalero incorporará la proyección de vídeos con ideas y consejos prácticos. Entre otras cuestiones, a los costaleros que acudan a este punto habilitado en el número 1 de la calle Bartolomé de Medina, se les enseñará la biomecánica o cómo deben ponerse las fajas ortopédica y tradicionales. Recomendaciones que son fruto de años de estudio y de trabajo con este colectivo que desempeña una labor de fuerza durante la Semana Santa. Los fisioterapeutas contarán con equipos de electroterapia y vendajes para tratamientos.

Además, el centro mantendrá sus servicios tradicionales de atención al costalero, para los que se contará con un equipo de profesionales conformado por 12 fisioterapeutas y dos estudiantes de Fisioterapia, con la supervisión de un coordinador. Estará abierto de Lunes a Domingo de Resurrección, de 10 a 14 y de 16 a 20 horas. El último día será solo de mañana. En todos estos años, por el Centro de Atención al Costalero han pasado más de 10.000 hermanos, «una cifra que se incrementa de forma notable cada año», como ha indicado el presidente del Colegio de Fiosioterapeutas de Andalucía, Juan Manuel Nieblas.

Entre las lesiones más comunes de los costaleros se encuentran las algias vertebrales, localizadas principalmente en la zona lumbar, la dorsal y cervical; calambres, contracturas o sobrecargas; o dolores articulares. En este sentido, los tratamientos más usados son masajes, estiramientos, crioterapia (aplicación de frío como medida analgésica), ultrasonidos, corrientes o manipulaciones.

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